| E - R - A | albert girós | |
|
|
||
|
|
||
BABEL >> 1 ''' RFLXN
Las estructuras complejas
El hombre es lenguaje. Su destino , su camino, es generar realidad , sea de la forma que sea y de la manera que sea : generar REALIDAD y nombrarla. Es un acelerador de fenómenos, sucesos, de realidades al fin y al cabo.
La lengua que le distingue es su herramienta y su objetivo. Realmente el secreto deseo del hombre es borrar su distinción del resto del mundo y fundirse con él . Crear una UNIDAD con el universo que naturalmente pasa por alcanzarla consigo mismo. Pero al mismo tiempo que su deseo, siente su propia identidad "distinta" y se ve empujado por un SINO : agotar el lenguaje, "matar la palabra" para alcanzar el silencio.
Es como si supiéramos que el fin del misterio de las cosas está en el vacio silencio que se produce después de haberlas creado, nombrado, utilizado y "destruido".
La fecha de la desaparición está ya en el programa de su creación. Después de la desaparición "natural" de las cosas nos es desvelado su misterio, su esencia completa. Después de haber analizado su circunstancia.
Después de haber sintetizado su sentido. Después de haber encontrado la palabra justa de toda su razón. La que la alcanza y la posee. La PALABRA que la "petrifica", la para, la traspasa ... La que la trasciende. Las cosas ...
Junto y tras este proceso el hombre se siente plenamente lo que se intuye : "innombrable" dios.
Solo a una minoría de seres humanos , místicos o artistas, está reservado el alcanzar su final, su trascendencia y permanecer vivo en ella. Resonar en el universo, mientras sus semejantes permanecen en tierra , en el proceso establecido, con su proyecto común.
Efectivamente eso no es exactamente lo que llamamos INTELIGENCIA. Es más, es la inteligencia, la que planifica con sus diferentes tipos, el proyecto de la humanidad y posibilita su desarrollo. La que deberá recorrer el camino del lenguaje , en nombre de la colectividad , la sociedad. En nombre del hombre. Para darle a éste la llave de su felicidad.
La inteligencia solo puede tener una aspiración : la plenitud. La no-inteligencia solo puede aspirar al vacío.
La inteligencia sabe que la respuesta al presente y el propio futuro está, sin embargo, en el vacío. Frente a ella ...
La paradoja de la vida. Para abandonar el plano de nuestra existencia material, antes debemos "agotarlo".
En este contexto, el hombre ya ha imaginado, más allá de su "razón", su plenitud posible y se ha erigido en creador-máquina.
Se ha propuesto crear el "doble" del mundo en el mundo. Un mundo sintético en la tierra ... sintética (?). También : la tierra natural pero además la tierra-máquina. La existencia natural, pero además la existencia-máquina , el robot, el cyborg. Y la combinación de ambas para alcanzar el fin; al fin : la felicidad.
Lo hemos imaginado y programado. Lo estamos haciendo, más allá de nuestra imaginación incluso.
Esta es la pista que nos confirma que seguimos un camino correcto. Cuando actuamos más alla de nuestra imaginación, como un salto al vació, hacia el terreno de la intuición. Cuando conseguimos que esta se dé la mano con la experiencia.
La intuición así , tiene una "tierra"... Y mas allá otro "salto" y otro "paso" y más y más allá...
Sabemos que somos finitos como "piezas" de un conjunto o grupo, incluso como humanos. Nuestro lenguaje es finito y las posibilidades de nuestra vida (mientras nos atengamos al lenguaje) también lo son. Sin embargo la "sensación de infinito" que experimentamos a veces, nos confirma que más allá y trascendiéndonos como especie está el "hombre infinito" (?) el que ha recorrido todo el camino de la materia y la energia. Saber que tenemos la capacidad de crear las máquinas nos da la seguridad necesaria. Saber que tenemos las máquinas, saber que no son un fin , que no son perfectas, nos hace conscientes de que nuestro camino si es de "perfección".
Saber que tenemos la máquina que agota el lenguaje (aunque sea "en el futuro") ... , Babel, nos da seguridad...
Está en el aire : el hombre contemporáneo, el de hoy mismo, tiene la calma y la expresión segura de saber que ya tiene la "llave" de la "llave" de su mundo natural y también de su destino.